Este artículo fue publicado en inglés en el blog del Instituto Tisserand. Fue parte de mi trabajo final para el Diploma in Aromatic Science. Aquí les dejo disponible la versión en español. ¡Espero sus comentarios!
En los últimos años, hemos visto una tendencia cada vez mayor a preferir los productos naturales: alimentación basada en plantas, medicina de las plantas, cosmética natural, etc. Y dentro de todo este boom de la búsqueda de lo natural, aparecieron en escena los aceites esenciales, ya que son sustancias que vienen directamente de las plantas y que poseen propiedades terapéuticas variadas. Y si son naturales, podemos usarlos sin problema porque son inofensivos, ¿cierto? Al menos eso es lo que dice la creencia popular.

Los aceites esenciales se han vuelto muy populares gracias a la exposición que han tenido en las redes sociales y a la llegada de diversas compañías multinivel que los venden en forma masiva. Si entendemos los aceites esenciales como poderosas herramientas terapéuticas, esta masificación es muy buena porque significa que muchas más personas van a tener acceso a conocerlos y usarlos. Sin embargo, también conlleva una serie de malas prácticas, como no advertir sobre sus posibles riesgos y contraindicaciones, y divulgar usos que podrían perjudicar la salud de las personas, entre ellos, recomendaciones respecto a la ingesta de aceites esenciales. A diario podemos ver reels en Instagram o TikToks promoviendo que los usemos para aromatizar las comidas; beberlos en un vaso de agua como rutina de detox; o incluso añadirlos a nuestros cócteles para hacerlos más glamorosos. ¿Qué tan seguro es hacer esto? Primero veamos algunos antecedentes antes de abordar esa pregunta.
Un poco de historia
Las plantas aromáticas se han usado desde hace miles de años en forma de infusiones, decocciones, maceraciones, etc. con fines curativos, y también en la cocina. Los Neandertales son la primera civilización con evidencia en el uso de hierbas por sus propiedades curativas, utilizando su intuición y el ensayo-error para ir adquiriendo el conocimiento. Posteriormente, en el antiguo Egipto, observamos el uso de hierbas y aceites en rituales religiosos/espirituales, en el embalsamamiento, en perfumería y cosmética, y también con una finalidad terapéutica. Y no olvidemos las rutinas de belleza de Cleopatra, quien utilizaba hierbas y aceites macerados.

Los árabes parecen ser los inventores de la destilación y creadores del alambique, y se dice que Ibn Sina o Avicena (980-1037 d.C.) fue quien consigue producir el primer aceite esencial puro (de Rosa damascena). Avicena es conocido como “el príncipe de los médicos”, escribió más de 100 libros de medicina siendo el más famoso el Cánon de medicina, en el cual hace referencia a numerosos aceites esenciales como parte del tratamiento de diversas enfermedades.
Uno de los primeros manuscritos que describen la destilación como método para obtener un aceite esencial fue escrito por Arnald de Villanova (1235-1311), quien especificó detalladamente el proceso de destilación del aceite esencial de trementina. En el siglo XVI hubo muchos escritos sobre los aceites esenciales, especialmente sobre la destilación ya que no podían ir a la tienda a comprarlos como nosotros: para poder tenerlos debían destilarlos ellos mismos.
Paracelso (1493-1541) fue uno de los varios médicos que utilizaron la destilación para obtener los aceites esenciales de las plantas. Él fue quien acuñó la famosa frase: “Todo es veneno, nada es veneno, la diferencia está en la dosis”, la cual sigifica que una sustancia que contiene propiedades tóxicas puede causar daño sólo si está en suficiente concentración. En otras palabras, cualquier sustancia química -incluso el agua- puede ser tóxica si se ingiere o absorbe al interior del cuerpo en demasiada cantidad.
Con el auge y desarrollo de la farmacéutica, la medicina basada en plantas fue perdiendo popularidad, ya que comenzó a considerarse algo inferior o “no científico”, y la aromaterapia no fue la excepción. Es por esto que tenemos muy poca investigación y literatura respecto a los aceites esenciales durante un gran período de tiempo. La aromaterapia moderna surge gracias a René Maurice Gattefossé (1881-1950), perfumista francés que publica en 1937 el libro Aromatherapie. Esa fue la primera vez que el término Aromaterapia apareció en una publicación.

¿Qué son los aceites esenciales?
Los aceites esenciales son extractos naturales de plantas aromáticas obtenidos por destilación de sus hojas, flores, corteza, etc. En el caso de los frutos cítricos, se obtienen principalmente por el proceso llamado “expresión”, que consiste en raspar o comprimir sus cáscaras.

Los aceites esenciales son mayormente liposolubles. Esto significa que tienen afinidad por las grasas o lípidos, como los aceites vegetales, los lípidos de la piel y las membranas de nuestras células. También son hidrofóbicos, es decir, repelen el agua -no se mezclan con ella-, tal como sucede cuando intentamos mezclar una gota de aceite de cocina en agua: no se mezcla y flota sobre ella.
Además, son sustancias sumamente concentradas, ya que necesitamos una gran cantidad de material vegetal para obtener sólo un poco de aceite esencial. Para que te hagas una idea: el rendimiento de la destilación de las hojas de menta es aproximadamente 0,5%, lo cual significa que el aceite esencial, una vez obtenido, es 200 veces más concentrado de lo que estaba en la planta. Si lo quieres ver de una forma más cotidiana: una sóla gota de aceite esencial de menta equivale aproximadamente a 30 tazas de una infusión de menta como la que tomas con fines digestivos.
Los aceites esenciales son tan concentrados que debemos diluirlos antes de ponerlos sobre nuestra piel para reducir el riesgo de irritación o reacción alérgica. Así que piensa esa pequeña gota de aceite esencial de menta de la que recién hablábamos: si la ingieres, imagina qué podría pasar con tu mucosa gástrica, que es aun más sensible que la piel. Podría irritarse incluso sin que te des cuenta por no sentir nada.
Por último pero no menos importante: los aceites esenciales están formados por pequeñas moléculas que les dan sus propiedades terapéuticas. Mayormente son terpenos como el limoneno, α-pineno, o β-cariofileno, pero también pueden contener óxidos, aldehídos, ésteres, cetonas, entre otros. Algunos aceites esenciales contienen sólo unas pocas moléculas distintas -como la gaulteria (Gaulteria procumbens) que es 99% salicilato de metilo-, pero la mayoría de ellos contienen cientos de constituyentes, por lo cual podemos decir que son químicamente complejos. Los constituyentes que están en menor concentración suelen tener baja o nula actividad, pero podrían tener un papel significativo en las interacciones entre constituyentes, lo cual puede afectar la actividad biológica general. Y algunos de ellos son muy activos incluso en concentraciones pequeñas (Ratajc 2022).
¿Cómo podemos usar los aceites esenciales?
Las formas de uso más comunes de los aceites esenciales son la inhalatoria, la tópica y la oral. En algunos países también se usan en forma vaginal y rectal.

En la vía tópica, aplicamos los aceites esenciales previamente diluidos en nuestra piel a través de un masaje, en un ungüento, en una loción corporal, en un roll-on, etc. Existen diluciones recomendadas de acuerdo a la edad de la persona, si está embarazada, dependiendo de la parte del cuerpo donde los va a aplicar, y dependiendo del uso que va a tener la preparación aromática (cosmética, para dolor muscular, etc.). Algunos aceites esenciales además tienen diluciones específicas por temas de seguridad. El excipiente o portador del aceite esencial a menudo contribuye al objetivo terapéutico, y también puede ayudar a aumentar o disminuir la absorción por la piel, por lo cual es importante elegirlo bien.

En la inhalación generalmente usamos un difusor de aromaterapia, un bowl con agua caliente, un pañuelo de papel, una mota de algodón o un inhalador personal. En esta ruta, los constituyentes del aceite esencial llegan a nuestro sistema límbico en unos pocos minutos, por lo cual es una ruta muy usada en psicoaromaterapia. También se usa para varios problemas respiratorios. Algunos aceites esenciales no pueden usarse por inhalación debido a su toxicidad, y otros tienen restricciones y contraindicaciones para algunas personas con un factor de riesgo como asma, epilepsia, primera infancia, etc.
En la vía oral, ingerimos un aceite esencial previamente diluido en un excipiente adecuado. Este tratamiento lo realiza una persona que tiene formación en aromaterapia de uso oral, quien preparará cápsulas para el objetivo terapéutico específico y te indicará con qué frecuencia y por cuántos días las debes tomar. Las dosis se calculan ya sea por edad o por peso corporal, y están en mg o mg/kg. Algunos aceites esenciales no pueden ser ingeridos por su toxicidad, y otros tienen restricciones y contraindicaciones (Tisserand 2022).

¿Qué sucede cuando los aceites esenciales ingresan a nuestro cuerpo?
A pesar de que consideramos a los aceites esenciales como sustancias naturales, nuestro cuerpo no las considera así, ya que no contienen nutrientes -no tienen material de construcción como las proteínas ni son una fuente de energía. De esta forma, una vez que ingresan al cuerpo, los constituyentes de los aceites esenciales no son reconocidos como beneficiosos para el organismo sino como xenobióticos o sustancias extrañas que deben ser eliminadas lo más pronto posible (Ratajc 2022).

El hígado es el principal órgano responsable de la inactivación y remoción de los xenobióticos. Sus células llamadas hepatocitos contienen enzimas que participan en la biotransformación de variadas sustancias, incluyendo los constituyentes de los aceites eseciales. Esto significa que una molécula va a ser transformada en otra, por ejemplo el limoneno en alcohol perílico. En este proceso, los constitutentes de los aceites esenciales se hacen más solubles en agua para que puedan ser excretados en la orina. Generalmente el metabolismo de los constituyentes de los aceites esenciales es eficiente y rápido (Ratajc 2022).
Cuando ingerimos un aceite esencial, la biodisponibilidad (o la cantidad de sus moléculas que llega sin cambios a la circulación sistémica) es cercana a un 95%, a diferencia de la absorción tópica con un 5% y la inhalatoria con un 50% (Ratajc 2022). Es decir, comparando con la inhalación y la absorción a través de la piel, esta es la vía de administración con la mayor concentración de moléculas ingresando a nuestro organismo. De esta forma, la ingestión de aceites esenciales produce un aumento bastante repentino de componentes en el suministro de sangre al hígado, lo cual implica un riesgo de que esto sobrepase la capacidad desintoxicadora de las enzimas hepáticas y con ello se provoque toxicidad hepática. Que esto suceda o no depende de la dosis ingerida, la frecuencia con la que se toma, los aceites esenciales en cuestión y el estado de salud del individuo (Tisserand 2022).
La ruta que siguen estas moléculas al ingresar a nuestro cuerpo y el efecto que nuestro organismo tiene en ellas es conocida como farmacocinética, la cual involucra cuatro procesos: Absorción (transferencia de los constituyentes desde el sitio de administración hasta el torrente sanguíneo), Distribución (transferencia de los constituyentes a través del cuerpo), Metabolismo (una serie de reacciones químicas mediadas por enzimas en las cuales las sustacias son biotransformadas en otras más solubles en agua y menos tóxicas), y Excreción (eliminación de los constituyentes de nuestro cuerpo principalmente a través de la orina, pero también puede ser por las heces, la piel, la leche materna o el sudor).

La farmacocinética de los constituyentes de los aceites esenciales es diferente dependiendo de la vía de administración que utilicemos (Ratajc 2022): En la vía inhalatoria, los constituyentes del aceite esencial llegan a los pulmones y a través de los alveolos ingresan al torrente sanguíneo, donde son distribuidos por todo el cuerpo y finalmente llegan al hígado para ser metabolizados. En la vía tópica ingresan por la piel, logrando llegar a la circulación sistémica donde los constituyentes se distribuyen por el cuerpo para posteriormente llegar al hígado para ser metabolizados. Por la vía oral, los constituyentes pueden ser absorbidos en distintas partes del tracto gastrointestinal (la cavidad oral, esófago, estómago e intestino delgado) directamente hacia la vena porta hepática, la cual llega hasta el hígado. Este es el llamado primer paso hepático, donde los constituyentes experimentan una primera metabolización antes de llegar a la circulación sistémica, recorrer el cuerpo y llegar nuevamente al hígado para su metabolización y excreción. (Ratajc 2022). Es decir, por la vía oral no sólo nuestro hígado recibe una mayor concentración de moléculas del aceite esencial como dijimos antes, sino que además le damos el doble de trabajo ya que es la única vía de administración con primer paso hepático.
Y para hacerlo aun más complejo, cuando ingerimos un aceite esencial, puede suceder que alguna de sus moléculas tenga una interacción con un fármaco que estés tomando y que esto resulte en que el fármaco tenga un mayor efecto (llevando incluso a una sobredosis) o bien un efecto disminuido (y que no haga lo que debería hacer). Las interacciones farmacológicas potenciales existen con muchos medicamentos de uso popular, incluso con la aspirina. Y como la ingestión resulta en una mayor biodisponibilidad (cantidad en la sangre) de los constituyentes del aceite esencial, el riesgo de interacción farmacológica es mayor que en la inhalación o el uso tópico (Tisserand 2022).
Sabiendo todo lo anterior, ¿es seguro ingerir aceites esenciales?
Si bien los aceites esenciales son de origen natural, se han concentrado artificialmente y, por lo tanto, son más potentes que la planta original (Tisserand 2022). Cuando ingerimos un aceite esencial, estamos ingiriendo una sustancia muy concentrada, químicamente compleja, que va a llegar a nuestra circulación sistémica y que podría tener interacción con algún medicamento que estemos tomando. Esto suena peligroso, y lo es si no sabemos lo que estamos haciendo.
Hace unos días, leí un post de Robert Tisserand comparando la ingesta de aceites esenciales con cruzar una calle (Tisserand 2018). ¿Es seguro cruzar la calle? Sin duda es peligroso hacerlo, y la cantidad de personas y animales atropellados lo confirma. Pero si sabemos cómo hacerlo y qué debemos tener en cuenta, podemos cruzar la calle en forma segura, sin poner en riesgo nuestra salud.
Así que mi respuesta es sí, es seguro ingerir aceites esenciales, SIEMPRE Y CUANDO sigas las recomendaciones de un aromaterapeuta que esté entrenado en el uso oral, quien sabrá muy bien qué ACEITE ESENCIAL necesitas para el objetivo terapéutico que estás consultando, en qué DOSIS, por cuántos DÍAS, con qué FRECUENCIA de uso y con cuál EXCIPIENTE, y va a realizar un seguimiento del tratamiento para ver que todo vaya bien. Pero si vas a ingerir los aceites esenciales siguiendo las recomendaciones que viste en redes sociales, con un 99% de probabilidad te aseguro que esas recomendaciones no serán correctas. Si no me crees, veamos algunas de ellas:

- Agregar una o dos gotas de aceite esencial en un vaso de agua y luego beberlo: ¡los aceites esenciales no se diluyen en agua! Esto es lo mismo que ingerirlos sin diluir, con un alto riesgo de irritación o quemadura de tus mucosas digestivas, úlceras gástricas, etc.
- Ingerir aceites esenciales cada mañana como rutina de autocuidado: los aceites esenciales por vía oral tienen una alta biodosponibilidad, por lo cual sólo deben usarse por un período de tiempo acotado para reducir el riesgo de toxicidad interna y sobrecarga del hígado.
- Añadir aceites esenciales a un cóctel para potenciar su aroma: ¡sólo estarás dándole aun más trabajo a tu hígado!
Los aceites esenciales son maravillosas herramientas terapéuticas para nuestro bienestar físico y mental, pero no están excentos de riesgos. Los posibles efectos adversos incluyen irritación de las membranas mucosas, hepatotoxicidad, nefrotoxicidad, teratogenicidad y neurotoxicidad. La toxicidad puede ser aguda (por una única dosis) o crónica (por una exposición prolongada). Puede que estés siguiendo alguna de esas recomendaciones de redes sociales y no te haya pasado nada malo, pero el problema del daño interno, a diferencia de una alergia o una irritación de la piel, es que no podemos ver que se está produciendo hasta que es demasiado tarde. Por ejemplo, la toxicidad hepática, la fetotoxicidad, las interacciones farmacológicas y la carcinogenicidad, no suelen ser evidentes en el momento en que se está produciendo el daño (Tisserand 2022). Así que por favor siempre recuerda: que una sustancia sea natural no significa que sea inocua. Conoce tus aceites esenciales, úsalos de forma correcta, asesórate con un aromaterapeuta para minimizar los riesgos, ¡y disfruta de una aromaterapia segura y efectiva!
Referencias:
Bowles, J. (2022) Aromatic Chemistry https://tisserandinstitute.org/aromatic-chemistry/
Cordero, C. (2022). Diplomado Internacional en Aromaterapia Científica, clase ¿Qué es la aromaterapia? https://heavenbiotech.cl/producto/diplomado-en-aromaterapia-cientifica/
Ratajc, P. (2022). Essential Oil Kinetics Masterclass: From Application to Effect https://tisserandinstitute.org/essential-oil-kinetics-masterclass/
Tisserand, R. (2018, April 2). Post en Tisserand Institute Facebook Page https://www.facebook.com/RobertTisserandEssentialTraining/posts/to-ingest-or-not-to-ingest-that-indeed-is-the-question-in-aromatherapy-and-the-a/1836796429684883/
Tisserand, R. (2022) Essential Oil Safety Masterclass 2nd Edition https://tisserandinstitute.org/essential-oil-safety-master-class/
Vergara, MP. (2023). Diplomado en Aromaterapia Integrativa, clase 2 historia de la Aromaterapia https://aromarmonia.com/cursos/diplomado-de-aromaterapia-integrativa-2023/
Créditos de las imágenes:
https://www.fenghi.es/pages/vias-aplicacion-aceites-esenciales
http://antiguosaber.blogspot.com/2013/12/la-alquimia-el-arte-de-la-transmutacion.html
https://pharmaspa.ca/what-is-aromatherapy/
https://www.amazon.com/-/es/Rene-Maurice-Gattefosse-ebook/dp/B007BLO7HS
https://www.bienverde.cl/cual-es-la-mejor-marca-de-aceites-esenciales-en-chile/
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=876153635877081&substory_index=0&id=851362001689578
https://humidificadores.mx/noticias/conozcan-el-funcionamiento-de-los-nebulizadores-ultrasonicos/
https://www.mdpi.com/2039-4713/11/4/9
https://tisserandinstitute.org/
https://www.toolboxgenomics.com/blog/what-is-pharmacogenetics-an-overview
