Siempre quise dedicarme a ayudar a las personas a sentirse mejor
Desde niña quise dedicarme a ayudar a las personas a sentirse mejor. Mi sueño era estudiar medicina y convertirme en pediatra. La vida me llevó por otro camino y estudié Ingeniería Comercial en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Trabajé durante algunos años en una compañía de seguros, hasta que el nacimiento de mi primer hijo cambió profundamente mi vida.
Entre 2008 y 2014 nacieron mis cuatro hijos. Fue durante esos años, en medio de la maternidad, cuando conocí la aromaterapia. Lo que comenzó como una herramienta para cuidar a mi familia se transformó rápidamente en una pasión.
Me sorprendía observar cómo los aceites esenciales influían en nuestro bienestar físico y emocional, pero había una pregunta que no dejaba de acompañarme: ¿por qué funcionaban?
Esa pregunta cambió mi camino.
Durante años trabajé como consultora independiente de Just, experiencia que me permitió conocer el uso práctico de los aceites esenciales y acompañar a muchas personas. Sin embargo, sentía que mi vocación iba más allá de recomendar productos. Quería comprender, formular y acompañar desde un lugar más profundo y más responsable.

Comencé a estudiar de manera sistemática la composición química de los aceites esenciales, sus mecanismos de acción, farmacocinética, farmacodinamia, seguridad y formulación, en libros y en diversos cursos tanto chilenos como extranjeros.
Realicé una formación tras otra porque sentía que mientras más aprendía, más faltaba aun por conocer. Dentro de estos cursos de formación, destacan cuatro diplomados: Diploma in Aromatic Science (Tisserand Institute), Diploma in AromaDermatology (Tisserand Institute), Diplomado en Aromaterapia Científica (Heaven Biotech) y Diplomado en Aromaterapia Integrativa (Aromarmonía Escuela).
Hoy ejerzo la aromaterapia como una terapia complementaria. No busco reemplazar la medicina, sino trabajar junto a ella. Creo en el conocimiento, en la seguridad, en la personalización y en el acompañamiento cercano.




También soy miembro fundadora de Anaroma, la Asociación Nacional de Aromaterapeutas de Chile, y miembro profesional de AIA, Alliance of International Aromatherapists, porque creo firmemente en el trabajo colaborativo con mis colegas aromaterapeutas y en que siempre podemos aprender unos de otros.
Mi trabajo consiste en escuchar, comprender y formular, con el compromiso de hacerlo con fundamento, responsabilidad y una actitud de aprendizaje permanente.
Y, de alguna manera, siento que finalmente encontré una forma de cumplir el mismo propósito que me acompañaba desde niña: ayudar a las personas a recuperar el bienestar.

